lunes, 19 de enero de 2009

Análisis del Fondo del Gobierno de 8.000 millones de euros para los Ayuntamientos.

Al final del artículo anterior comenté como el Fondo de 8.000 millones de euros para los ayuntamientos podía acabar siendo una forma de gastar por gastar. Hoy pretendo desarrollar un poco más este aspecto.

Cuando se aprobó el Fondo de 8.000 millones se dió un plazo de 1 mes a los Ayuntamientos para que presentaran proyectos, además se requería que los proyectos no estuvieran ya presupuestados por el Ayuntamiento, es decir, que fueran proyectos nuevos.

En ese momento, muchos pensamos que lo que realmente hubiera podido ser una buena medida se iba a convertir en un mero parche. El plazo de un mes es excesivamente breve para que se pueda presentar un proyecto serio con los estudios necesarios de viabilidad y oportunidad. Habrán excepciones, pero seguramente dichas excepciones se correspondan con proyectos que ya se habían estudiado y planeado pero que todavía no se habían presupuestado.

En la última semana, con la aparición en los periódicos de algunos de los proyectos presentados por los ayuntamientos vemos que las medidas estrella son asfaltados, aceras, alumbrados y alcantarillado. Estas medidas conviven con otras más llamativas que en muchos casos nos plantean la duda de si son necesarias o eficientes o excesivamente caras como los 52.300 euros para la construcción de un reloj solar en Grañen (Huesca), 117.000 euros para tratamientos antigraffitis (me imagino que pintar) en las calles de Santa Lucía de Tijarana (Islas Canarias), los 152.000 euros para la escalera mecánica en Elgoibar donde la metereología hace pensar que va a estar más tiempo estropeada que funcionando, los 400.000 euros en una piscina pública al aire libre en Asturias, los 2,05 millones de euros por una pista-escuela de ciclismo en Crevillente (Alicante), los 180.000 euros de una pista de skate en Fabero (León). ¿Son precios elevados? ¿Realmente las obras son necesarias? No se sabe, el problema es que la urgencia hace que cualquier control del gasto deba hacerse a posteriori lo que ayuda todavía más al desorden en las inversiones.

Aunque no dudo que, en algunos casos sean necesarios, estoy seguro que en la mayoría los Ayuntamientos hubieran podido presentar mejores proyectos con un poco más de tiempo.

El fin que persigue el gobierno en este momento con el fondo de 8.000 millones de euros es, sobre todo, frenar el desempleo. La teoría es que, al fomentar las obras locales, se generará empleo en las ciudades y, por tanto, las listas del paro no crecerán tan rápidamente. Pero creo que, como ciudadanos, deberíamos exigir que, además de crear empleo con dinero público, dicho dinero sea utilizado para mejorar nuestras ciudades y el servicio a los ciudadanos de algún modo, y que el empleo que se cree sea estable.

Hemos visto en qué se van a gastar los 8.000 millones de euros los Ayuntamientos, pero para analizar el coste real, debemos observar qué se podría haber hecho con ese dinero y no se va a hacer. En el siguiente cuadro vemos la comparativa entre los años 2008 y 2009 en materia de inversiones reales, según el informe económico financiero del Ministerio de Economía y Hacienda:


Destaca que la inversión real del Estado es sólo de 13.683 millones de euros, lo que nos da una muestra del volumen de dinero que se ha dado a los Ayuntamientos (cerca del 60% de la que maneja el Estado).

Vemos que el único incremento importante de inversión es en el Ministerio de Ciencia e Innovación (un 26,8%). Ya comenté en el artículo anterior que éste es uno de los ejes esenciales sobre los que debería girar la política económica, por lo que parecería un paso adelante. Sin embargo, si lo pasamos a valores absolutos vemos que el incremento del presupuesto es como mínimo insuficiente. Sólo se ha incrementado su presupuesto en 87,22 millones de euros. Creo que las necesidades de nuestro país en estos momentos van mucho más allá.

Vemos que aunque aumenta la inversión del Ministerio de Justicia un 1,1% se traduce únicamente en 1,21 millón de euros más. No hace falta decir que parece a todas luces insuficiente para llevar a cabo la tan necesitada reforma de la Justicia. Reforma que no se traduce únicamente en equipos informáticos y la introducción de nuevas tecnologías sino que ha de pasar por la construcción de nuevos juzgados y nuevas dotaciones de personal. De hecho, parece que el Ministerio de Justicia tiene comprometida la creación de 15 nuevos juzgados cuya última obra se licitará en 2011. Si bien, las competencias sobre estos edificios e inversiones están transferidas a las Comunidades Autónomas sería necesario un mayor apoyo del Estado en estas materias, ya que la justicia debe ser igual en todo el Estado.

En general, podemos ver una reducción de la inversión generalizada en todos los Ministerios. Esto ha hecho que numerosas obras que ya estaban planificadas, pero no presupuestadas en dichos Ministerios, han sido suspendidas.

Por tanto, vemos que se han suspendido unas obras planificadas y necesarias, que iban a dar igual o más empleo (construcción de juzgados, administraciones de la AEAT, rehabilitación de edificios) en toda España y que se iban a traducir en un mejor servicio al ciudadano. Por el contrario, en la mayoría de los casos se están realizando obras que sólo piensan en el corto plazo. Sería deseable, cuando se gasta dinero público que las cosas se pensaran un poco más.


Actualizado 20/01/2009: incluyo en el artículo la intención del Ministerio de Justicia de construir 15 nuevos juzgados como ejemplo de obras planeadas que no se han empezado a ejecutar.


martes, 13 de enero de 2009

Análisis del Plan E: Plan Español para el Estímulo de la Economía y el Empleo.

Toda crisis nos ofrece una oportunidad de cambio. En el caso de la economía española me atrevería a decir que la crisis económica actual nos obliga a realizar un cambio. Si bien los motivos de la crisis económica, ya convertida en recesión, tienen unas raíces de carácter mundial, no hay que ignorar que España está siendo azotada con mucha más fuerza que los países más prósperos de nuestro entorno. Prueba de ello es el siguiente gráfico donde se muestra la evolución del desempleo en diferentes países desarrollados de la Unión Europea. Se puede observar que España hasta noviembre de 2008 es el único que ha destruido empleo de manera preocupante.

El principal problema de nuestra economía, en estos momentos, es la gran dependencia que existe respecto del sector de la construcción, que ha sido el motor económico en los últimos años. Íntimamente unido a este sector, pero no exclusivo del mismo, se encuentra la baja productividad existente en el mercado español (simplificando, un peón pondrá un número de ladrillos por hora que por muchos cursos de reciclaje y mucha preparación será difícil que se incremente). Al frenarse la construcción, no sólo se han visto afectadas las constructoras y promotoras, sino también todo un entramado de industria auxiliar de este sector: azulejeras, muebles, cementeras, electricistas, fontaneros... Y como consecuencia de despidos y la disminución de rentas, el resto de sectores, con especial importancia en aquellos que presentan bienes con una elasticidad renta mucho más acentuada como el sector del automóvil o la restauración. En el artículo "Estabilizadores automáticos: una razón de por qué lo peor está por llegar", ya desgrané el motivo por el cual todavía no se ha sentido con toda su fuerza el frenazo en la construcción.

Una vez superado el boom de la construcción, y dado que es imposible que se repita un modelo que ya en los últimos años todo el mundo sospechaba que era insostenible, debemos dirigir nuestra economía en otro sentido. La medidas económicas a adoptar por el gobierno deben ser de dos tipos:

  • A corto plazo: se deben adoptar medidas que eviten el incremento del desempleo y el mantenimiento de la renta disponible de la familia, fomentando de esta manera el consumo para poder reactivar la economía.
  • A largo plazo: se deben adoptar medidas, que más allá de su popularidad tengan como objetivo preparar la economía española para los próximos años.

Desde este punto de vista, vamos a examinar las medidas adoptadas por el Gobierno en el Plan E que ha sido publicado este 12 de Enero. Dentro del Plan se distinguen:

  • Medidas para las familias, empresas, empleo y sector financiero: estas medidas podríamos encuadrarlas dentro de las medidas a corto plazo, ya que como ahora veremos tienen como principal fin el mantenimiento de la renta disponible.
  • Medidas para la modernización de la economía: serían las medidas a largo plazo que deben indicarnos hacia donde se dirige nuestra economía.

La mayoría de estas medidas no son ninguna novedad, de hecho muchas ya se aplicaron durante el año 2008 y, alguna, como veremos, ya no es aplicable al año 2009. Parece más un recopilatorio de las medidas adoptadas hasta ahora que un plan hacia el futuro.

En lo referente a las medidas a largo plazo, el Plan afirma tener como objetivo incrementar la productividad. En este sentido podemos identificar medidas como el plan de ahorro y eficiencia energética, plan de impulso y dinamización del transporte de mercancías por ferrocarril, reducción de cargas administrativas, hoja de ruta para la formación profesional, ley de ciencia y tecnología, estrategia Universidad 2015, reforma de las instituciones de investigación pública, ley de eficiencia energética y energías renovables, ampliación deducciones de I+D (a lo que nos obligó el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas), plan de energías renovables.

Junto con el Plan, se ha aprobado el Fondo Especial para el estímulo de la Economía y el Empleo. La dotación de este fondo y sus fines muestra una tendencia que hace pensar que mucha de las medidas anteriormente mencionadas quede en una mera declaración de intenciones o al menos se vean muy difuminadas, si bien esperemos que en los presupuestos se doten nuevas partidas. Así, por ejemplo, dicho Fondo consta de 3.000 millones de los que sólo 490 millones se destinarán a Actuaciones de I+D+i, uno de los principales puntos débiles de nuestra economía.

Considero, como he dicho al principio, que la presente crisis nos obliga a cambiar el modelo de crecimiento, mientras que el presente plan tiene todos los visos de continuismo. Necesitamos una gran inversión en I+D, no sólo para mejorar nuestros productos sino para evitar la fuga de cerebros y que el mercado laboral sea cada vez más cualificado y con una mayor productividad. El plan sigue protegiendo en exceso determinados sectores como el automovilístico (recibe 800 millones de euros del Fondo) que poco a poco se están convirtiendo en un sector que sobrevive a base de subvenciones y ayudas del sector público. Está claro que, hoy en día, no se puede suprimir dicho apoyo y dejar a la deriva a las fabricas de coches (por el coste social en cuanto a empleos que se destruiría) pero también deberíamos mostrar una tendencia diferente donde la inversión en otros sectores fuera superior para favorecer la necesaria reconversión industrial y no esperar al último momento como ha sucedido con el carbón.

Unido a la I+D y a la fuga de cerebros necesitamos superar el modelo de investigación existente en nuestro país, donde los jóvenes más preparados trabajan como becarios en universidades y centros oficiales con unos salarios mileuristas. Esto sólo favorece que acaben marchándose al exterior y elimina cualquier iniciativa por falta de motivación. Hay que reestructurar las salidas universitarias de nuestros científicos e ingenieros, creando puestos atractivos en el sector público y favoreciendo su incorporación al sector privado.

En este sentido, una de nuestras principales fortalezas puede que sea el de las energías renovables. Este sector nos aporta unos dobles beneficios por un lado supone el empleo de mano de obra cualificada e incremento de I+D, por otro lado nos permite una mayor autonomía energética frente al exterior. Es destacable, por ejemplo, el estudio elaborado por la Junta de Andalucía y la Asociación de Promotores y Productores de Energías Renovables de Andalucía que señala que el sector de las renovables podría crear 100.000 empleos en los proximos 5 años. En este sector nos encontramos entre los primeros de Europa. Es un sector que deberíamos mimar y cuidar más (de los 3.000 millones mencionados se incluye este sector dentro de los 490 destinados a I+D).

Aunque no se recoge en el Plan E, otra medida que considero que será positiva es el desarrollo de la Ley de la Administración electrónica y el fomento del software libre dentro de la Administración Pública. Aunque es ilusorio pensar que los 5 millones de euros en concepto de licencias que paga el Estado será ahorro efectivo, la instauración de una red de empresas destinadas al mantenimiento y servicio técnico en materia de software por un lado crea un tejido productivo de calidad, y por otro traslada los beneficios a empresas nacionales. Además, es de esperar, que si se llega a instaurar el software en empresas públicas, con un buen servicio técnico, se acabe contagiando al sector privado, con lo que se abrirían las puertas a un nuevo sector de explotación.

Por otro lado, falta una mayor inversión para crear una buena red de telecomunicaciones. El modelo actual es demasiado dependiente de la red de Telefónica, aunque cada vez más, otras compañías tratan de tener sus propias redes. Se debería fomentar una renovación de la red mediante subvenciones o deducciones importantes para no quedarnos anticuados.

Pasemos a analizar brevemente las medidas a corto plazo que nos propone el Plan E. Podemos distinguir:

Medidas para las Familias:

-Medias que podemos calificar como técnicas en cuanto que eran necesarias para no producir un perjuicio a los ciudadanos por el simple funcionamiento del sistema como son por ejemplo: la ampliación del plazo para materializar la cuenta ahorro-vivienda, ampliación del plazo para transmitir la vivienda a efectos de la exención por reinversión del IRPF.

-Medidas que incrementan la renta disponible sin coste para el Estado: estas medidas, de las más eficientes de las aprobadas, son por ejemplo la ampliación del plazo de los préstamos sin coste alguno, moratoria temporal parcial de las cuotas hipotecarias, anticipo de la deducción por vivienda habitual. Si bien las dos primeras suponen un incremento del coste para el ciudadano es indudable que al menos le proporciona un alivio temporal a la espera de que mejore la situación económica.

-Medidas que incrementan la renta disponible con coste para el Estado: considero que son las más ineficientes en cuanto que, al ser por lo general populistas, están poco meditadas y sus efectos no son del todo los deseables. Considero positivo por ser de justicia social el incremento de las pensiones mínimas, el salario mínimo interprofesional y las becas para acceder a la Educación. Sobre la supresión del impuesto sobre el Patrimonio ya expresé mi opinión en el artículo "Adiós al Impuesto sobre el Patrimonio": Si bien supone una inyección de liquidez en la economía no va a suponer un incremento del consumo proporcional a dicha inyección de liquidez. En lo referente a la deducción de los 400 euros me ha parecido una de las medidas más ineficientes que se han adoptado, es evidente, que una inyección de 6.000 millones de euros en la economía se tiene que notar, pero el sistema elegido hace que el efecto se haya visto muy reducido: la gente no ha percibido que su renta ha aumentado y ha excluido a las personas con menores recursos (personas con un tipo reducido de retención o sin trabajo no han disfrutado de la medida). Ha sido pan para hoy y hambre para mañana. Me parece que con ese dinero se hubieran podido adoptar medidas mucho más eficaces como subvenciones a la contratación que ayudarían a la incorporación de personas al mercado de trabajo. Es como aquel proverbio que dice “Si un hombre tiene hambre no le des un pez, enséñale a pescar”.

Medidas para las empresas:

Consisten básicamente en nuevas líneas de crédito del ICO para permitir la financiación y la liquidez en las empresas. En principio considero que es una medida eficiente, en cuanto a que el coste a largo plazo no es excesivo para el Estado (al tratarse de créditos se recuperará en gran parte) y viene a complementar la actuación del sistema financiero incapaz en estos momentos de cubrir estas necesidades.

Por otro lado se adoptan una serie de medidas fiscales que tratan de proporcionar liquidez a las empresas como el régimen de devolución mensual del IVA o la libertad de amortización de activos nuevos en IS (que pretende fomentar la inversión). Sin embargo, considero que la inclusión como medida en dicho Plan de "Nuevo Régimen de Pagos Fraccionados en el Impuesto sobre Sociedades" es incorrecta y va a producir confusión. Hay dos métodos de calcular los pagos fraccionados: uno toma como base del pago fraccionado la cuota del impuesto pagada en el ejercicio anterior, el otro lo que se ha ganado hasta el momento de hacer el pago. En épocas de crisis la segunda suele ser más favorable porque tiene en cuenta, de manera más actualizada los bajos ingresos que se hayan producido. La opción por el segundo método debe haberse hecho en el mes de febrero del año en que deba surtir efectos. Como en febrero de 2008 la economía iba bien pero en abril había crisis, se dictó una norma que permitía que EXCLUSIVAMENTE para el 2008 se podía optar por el segundo método hasta el 5 de mayo (fecha límite para pagar). Sin embargo dicha norma no está vigente para el año 2009, de manera que aquellas empresas que en febrero de 2009 no hayan optado expresamente por el segundo sistema deberán presentar los pagos fraccionados conforme lo hacían en el 2007.

Medidas para favorecer el empleo:

Dentro de estas medidas se incluyen algunas que no tienen como fin propiamente favorecer el empleo sino que parecería más adecuado haberlas incluido dentro de las familias o las empresas como la Ley de medidas para fomentar el alquiler de viviendas, el marco normativo para las Sociedades Cotizadas de Inversión en el Mercado Inmobiliario o el Plan Renove Turismo.

Otras medidas pretenden facilitar la búsqueda de empleo como mejorar el Servicio Público de Empleo, el plan extraordinario de medidas de Orientación, Formación Profesional e Inserción Laboral o la elevación de la capitalización de las prestaciones por desempleo para fomentar el trabajo autónomo.

Como medidas más eficaces para el mantenimiento y creación de empleo, a mi modo de ver, podemos destacar la bonificación de 1.500 euros para la contratación de desempleados con cargas familiares (hubiera sido deseable una subvención directa y no una bonificación en las cuotas de la Seguridad Social) y todas las medidas que tienen por objeto mantener en funcionamiento el sector de la construcción: aceleración de la obra pública, plan estatal de vivienda y rehabilitación 2009-2012, linea ICO-Vivienda, ampliación del aval del ICO para los bonos de titulización vinculados a la promoción de VPO, Oferta Pública de Compra de Suelo... A estas últimas medidas se une la medida estrella del Fondo Estatal de Inversión Local (los 8.000 millones de euros para los Entes Locales).

Estás últimas medidas son las que me parecen las más peligrosas, aunque muchas de ellas necesarias. En estos momentos la oferta de vivienda es muy superior a la demanda, es por ello que no se debería fomentar el construir más. Si se quiere ayudar económicamente al sector, se debería subvencionar para convertir las viviendas libres en protegidas y por supuesto incrementar la obra civil. Sin embargo, eso no quiere decir que tengamos que reasfaltar las carreteras o repintar las fachadas porque hay que gastar dinero. La obra civil debería planificarse sosegadamente y únicamente realizar aquellos proyectos que realmente aporten algo a la ciudadanía.

Medidas del Sistema Financiero:

Poco se puede decir sobre estás medidas que no se haya dicho ya. La mayoría (los relacionados con el sostenimiento del sistema bancario) se adoptaron por necesidad así que aunque criticables eran inevitables.

Por otro lado se recogen una serie de medidas de contención del gasto público y reducción de la Oferta de Empleo Público.

Con esto finalizo mi pequeño análisis (aunque largo por todas las medidas que se han adoptado) del denominado Plan E.

domingo, 11 de enero de 2009

Coltán: 10 cuestiones que todos debemos conocer.

Hace unos días se público una lista de empresas supuestamente implicadas en el tráfico ilegal del coltán. Este es un tema del que ya había leído algo y, dado que poco podemos hacer individualmente hablando, por lo menos quería escribir para dar a conocer el asunto. Hay mucho escrito en internet sobre el coltán y la guerra en el Congo. En la presente entrada del blog he querido reunir la información que considero más importante y que permita a quien no sepa nada del asunto hacerse una idea de lo que pasa. Las siguientes preguntas y respuestas se basan en los artículos que me parecen más exactos y las fuentes más fiables que he encontrado.

1. ¿Qué es el coltán y para qué sirve?

El coltan o coltán es la abreviatura de columbita-tantalita, un serie de minerales formados por columbita y tantalita en cualquier proporción de los que se extrae el tantalio o tántalo.

El tantalio es un metal que se caracteriza por tener un punto de fusión muy alto, ser un buen conductor de electricidad, muy duro y muy resistente a los ácidos. Todo ello hace que se haya convertido en una materia prima básica para la fabricación de condensadores para circuitos electrónicos, rectificadores de tensión, material quirúrgico, materiales de laboratorio, lentes de cámaras...

2. ¿No se puede sustituir el tantalio en los aparatos modernos por otro metal?

El problema es que el tantalio es extremadamente compacto, se podrían hacer condensadores de aluminio que funcionarían exactamente igual pero ocuparían mucho más espacio. Por ello el tantalio es tan importante en aquellos aparatos miniaturizados como teléfonos móviles con cámaras, consolas de juegos, cámaras de fotos... En televisores y otros electrodomésticos de más tamaño no se suele utilizar los mencionados condensadores de tantalio.

3. ¿Dónde se encuentra este mineral?

Aunque el mayor productor de tantalio es Australia, las mayores reservas de coltán se encuentran en África. Se estima que el 80% de las reservas mundiales de coltán se encuentran en África y, de ellas el 80%, en el Congo. Otros países con yacimientos de coltán son Canadá, Brasil, Etiopía, Ruanda y China.

4. ¿Cómo se originó el conflicto en el Congo?

En agosto de 1998 los ejércitos de Ruanda y Uganda ocupan parte del territorio del Congo, se inicia así la denominada Segunda Guerra del Congo. La guerra oficial durará hasta el año 2004 con los acuerdos de Pretoria.

Naciones Unidas en su informe S/2002/1146 de 16 de octubre de 2002 (cuatro años después del inicio) dijo: “Para los más de 20 millones de personas que viven en las cinco provincias de la región oriental de la República Democrática del Congo, el número de defunciones directamente atribuibles a la ocupación de Ruanda y Uganda puede estimarse entre 3 y 3,5 millones de personas”. Más recientemente, en julio de 2004, el Internacional Rescue Committee estimaría en 3,8 millones el número de muertes atribuibles directa o indirectamente a la guerra desde el año 1998.

5. ¿Si ya ha acabado la guerra se ha solucionado todo?

Tras la finalización de la guerra se celebraron elecciones bajo la supervisión de la Unión Europea y 17.000 cascos azules. Fue elegido presidente J. Kabila. Las fuerzas opositoras que obtuvieron el 3,5 por ciento de los votos no reconocieron nunca los resultados. Poco después, esta minoría opositora inicio las hostilidades con el apoyo de los gobiernos de países limítrofes como Ruanda y Uganda y el apoyo de empresas multinacionales.

Según las Naciones Unidas y la organización Human Right Watch, el Ejército Patriótico Ruandés (guerrilla levantada en armas y opuesta al gobierno) es la responsable de la explotación de los yacimientos de aluvión del este del país utilizando fuerza laboral esclava, entre ellos miles de niños. Los grandes destinatarios de este tráfico son EEUU, Alemania, Holanda, Bélgica y Kazajistán.

6. ¿Se ha establecido alguna medida de presión sobre Ruanda y Uganda para que cese la ocupación?

Todo lo contrario, muchos países occidentales siguieron ayudando a Uganda y Ruanda tanto militarmente como a través de cuantiosas ‘ayudas al desarrollo’. Por ejemplo, la agencia de ayuda británica (DFID) anunció en septiembre del año 2000 un préstamo de 95 millones de dólares sobre un periodo de tres años para ayudar al Gobierno ruandés. Ruanda y Uganda no sólo se beneficiaron durante el periodo de guerra de la ayuda de los países donantes, sino que parte de sus deudas externas fue cancelada y además fueron considerados como modelos de desarrollo económico.

7. ¿Qué papel tiene EEUU en la guerra?

EEUU ha condenado el no reconocimiento por parte de la oposición de las elecciones congoleñas, así como el llamamiento del general Laurent Nkunda a derrocar al gobierno electo.

Sin embargo, al mismo tiempo, ha estado proporcionando armas y entrenamiento a los soldados ruandeses (que recordemos apoyan a la oposición rebelde). En concreto, además de la venta de armas, en el año 2007 destinó 7,2 millones de dolares del programa de defensa de EEUU y 260.000 dolares del programa internacional Militar y de Educación. Casualmente, una de las empresas con intereses en la zona es American Mineral Fields, empresa en la que George Bush padre tiene importantes intereses.

Recientemente, la ONG sudafricana South Africa Resource Watch ha públicado una lista de empresas supuestamente implicadas en el comercio ilegal del coltán. Entre ellas podemos observar varias empresas estadounidenses.

8. ¿Sólo las empresas de EEUU están implicadas en el comercio ilegal del coltán?

No, en la lista proporcionada por la ONG sudafricana podemos encontrar sociedades de otras nacionalidades. En concreto las sociedades que cita dicha ONG son de los siguientes países: EEUU, Israel, Gran Bretaña, Bélgica, Alemania, China, Uganda, Suiza, Malasia, Kazajistán, Ruanda, Saint Kitts (en las Antillas)

Sin embargo, además de que en dicha lista no están todas las sociedades que operan en el Congo, hay que tener en cuenta que algunas de estas sociedades, especialmente las que residen en países con una gran opacidad como los africanos, Malasia, Kazajistan, Saint Kitts, Suiza... pueden ser filiales de otras más grandes y más conocidas.

Así por ejemplo H.C. Stark fue filial de Bayer hasta el año 2007. Esta nota de prensa en parte confima lo que los autores Klaus Werner y Hans Weiss ya mencionaban en su “Libro negro de las marcas” publicado en el año 2004 sobre la participación de Bayer en el mercado del coltán. Transcribo unas declaraciones de Klaus Werner en una entrevista escuchada en radiocable.com (que recomiendo encarecidamente oír), las cuales creo que son reveladoras:

Pregunté a Bayer, de donde venía su Tántalo. Me dijeron que no provenía del Congo. Pero me hice pasar por un traficante ilegal de Tántalo y les escribí unos correos electrónicos, proponiéndoles una venta de 40 toneladas de tántalo… Ellos aceptaron. Después hablé con varios traficantes de materia prima y me dijeron que estaban vendiendo a Bayer desde hace muchos años”.

9. ¿Quién es Nkunda?

Laurent Nkunda es uno de los líderes de los guerrilleros rebeldes del Congo. Fue instruido por el Frente Patriótico Ruandés que dirigía Paul Kagame. Hoy en día, Paul Kagame es el Presidente de Ruanda y sigue apoyando a Nkunda en sus acciones.

Laurent Nkunda ha sido acusado de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad (matanzas, torturas, violaciones...) y desde septiembre de 2005 hay una orden internacional de busca y captura emitida por el Tribunal Penal Internacional.

El 23 de Enero de 2009 se ha publicado la captura de Nkunda mediante una acción combinada del ejercito congoleño y ruandés. Ante la presión internacional Ruanda acordó con el Congo en noviembre del 2008 buscar una resolución no bélica al conflicto. Laurent Nkunda rechazó este acuerdo y, ante el temor de que sus antiguos aliados se deshicieran de él, huía hacia Uganda.


10. ¿Qué salidas hay a esta situación?

En este punto reproduzco tal vez la opinión más acertada que he leído sobre el asunto. En un artículo de microsiervos, el autor recoge la siguiente cita:

Hay grupos de presión que apuestan por boicotear o imponer una moratoria en las exportaciones de coltán desde el Congo con intención de solucionar los problemas asociados al mercado internacional de coltán. Sin embargo estas medidas no impedirían que las empresas explotadoras continuaran su actividad de forma aún menos transparente, o simplemente cambien de lugar para continuar su actividad.

En cambio, los trabajadores perderán el que es prácticamente su único sustento de vida, una de las pocas fuentes de ingresos que les quedan. Lo ideal serie establecer una forma más justa y menos dolorosa de extraer y comercializar el coltán.

En el texto “Dr. Congo: The coltan phenomenon” que se cita en el artículo mencionado de microsiervos, se señala que:

Es necesario delimitar las zonas de extracción y prospección para proteger y apoyar las actividades agricolas, y regular las condiciones laborales de los niños y los mineros que mueren en los derrumbamientos (...)”.

Por último, respecto a este punto, mencionar la opinión del fotógrafo Álvaro Ybarra Zavala que ha presenciado el conflicto en persona, también recogida en el citado artículo de microsiervos:

Las cosas hay que verlas en su contexto. Discrepo mucho de las frases salomónicas de ciertas ONG y organismos internacionales en temas como el Coltan: chavales trabajando, los niños soldados... ¡cómo se nota que no has estado allí! Si eres el noveno hermano de una familia en la mitad de la selva colombiana en la que tu padre te abandona, tienes prácticamente que matar con tus hermanos para comer -eso te da una probabilidad de sobrevivir. La Ley Humana exige sobrevivir, así que no critiques una situación si no aportas una solución real.

Y exactamente igual con los niños mineros del Coltán. Efectivamente, un niño no tiene que estar trabajando en una mina, un niño no tiene que poder coger un arma -¡nungún ser humano debería coger un arma, odio las armas!. Ellos lo único que piensan es que quiero vivir mañana, quiero comer. No piensan en la muerte porque allí es una constante. Aquí creemos que tenemos el derecho a vivir eternamente, pero allí no. Son realidades muy diferentes que a la hora de aproximarte a ellas debes de saber que por mucho que te acerques, no eres parte de ella y nunca la vas a llegar a entender. Opinar sobre ese tipo de realidades sin realmente poder entenderlas... Yo no me levanto cada mañana pensado ¿quién nos va a atacar hoy? Ellos piensan que si yo tengo un arma, tengo futuro, o si yo entro a la mina, tengo una posibilidad de sobrevivir.

¿Cuál es el problema? Que muchas veces hay personas que llegan por la zona y plantean proyectos faraónicos que no se sostienen por sí mismos, creas expectativas que no se cumplen y la gente deja de creer.


Actualizado 25/01/2009:

Es arrestado Nkunda cuando huía hacia Uganda. Actualizado la pregunta relativa a ¿Quien es Nkunda?

Los rebeldes ugandeses del Ejército de Resistencia del Señor asesinan a 620 personas y secuestran a más de 160 niños

domingo, 4 de enero de 2009

Tasa Tobin: un instrumento para frenar la especulación.

¿Se han preguntado por qué el dólar puede pasar en un año de costar 1 euro a costar 1,4 euros? Lo mismo sucede con otras monedas como la libra, el yen... Las causas son diversas, pero nadie duda que, entre ellas, una de las más importante es la especulación.

En 1971, el presidente Nixon abandonó la referencia del dólar al oro. Con ello se inicia una nueva etapa en los mercados de divisas que se preveía que fuera a producir una gran inestabilidad. Para otorgar estabilidad al sistema, el posteriormente premio nobel de economía James Tobin propuso, en 1972, un impuesto sobre las transacciones de divisas. Si bien el impuesto en un primer momento iba a ser del 1% sobre el volumen de la operación posteriormente se redujo a un porcentaje entre el 0,1 y el 0,25 por ciento. Con este impuesto se desincentivarían las operaciones a muy corto plazo, que suelen ser las especulativas, ya que en tan cortos periodos no se producirían beneficios suficientes para superar el coste de la operación que es el impuesto.

El impuesto se circunscribía únicamente a los mercados de divisas, es decir, a la compra y venta de divisas. ¿Pero cuan grandes son estos mercados? Pues según las estadísticas del Banco de Pagos de Basilea, centro internacional de intercambio de divisas, el volumen diario de operaciones en este mercado es de 3,2 billones* de dolares en el año 2007, lo que lo convierte en el mercado más grande y líquido del mundo. Se estima que entre el 80 y 90 por ciento de dichas transacciones son especulativas.

El proyecto se abandonó y quedó dormido durante más de 20 años, hasta que en 1997 estalló la crisis financiera asiática. En ese año, un editorial de “Le Monde Diplomatique” escrito por Ignacio Ramonet, volvió a poner en primera plana la existencia de la Tobin Tax o Tasa Tobin. A raíz de dicho editorial y del redescubrimiento de la Tasa Tobin, los movimientos antiglobalización hicieron de este impuesto uno de sus adalides, al dar respuesta a una de las cuestiones que se planteaban ¿Qué hacer con la recaudación de la Tasa Tobin?

La Tasa Tobin, aunque con un tipo impositivo muy reducido, tiene un importante efecto recaudatorio: con un tipo impositivo del 0,1%, lo recaudado sería 320.000 millones de dolares al día. Tobin, inicialmente, consideraba que dicha recaudación debía destinarse al Banco Mundial para que la gestionara, recordemos que el Banco Mundial tiene como fin fundamental otorgar créditos a los países menos desarrollados. Sin embargo, a raíz del artículo de 1997 y el apoderamiento de este impuesto por los movimientos antiglobalización, se pedía directamente que dicha recaudación fuera destinada a los países más pobres.

Por tanto, las virtudes del impuesto son, por un lado, frenar la especulación y, por otro lado, dar recursos a los países más pobres. Sin embargo, se presentan dos grandes problemas para su implantación:

-Para que funcione correctamente, el impuesto debe ser implantado en todo el mundo. De no ser así se producirían movimientos de divisas hasta los países donde su compra venta no esté gravada donde se realizarían las operaciones, falseando de esta manera el mercado. Éste es el GRAN obstáculo del proyecto, dada la incapacidad de los Estados de ver más allá de intereses partidistas y locales. Recordemos que ya en el artículo “Unión Europea: ¿Un oligopolio fiscal?” comenté la imposibilidad de la Unión Europea de armonizar la base imponible del Impuesto sobre Sociedades. Si unos pocos países, con fines y estructuras económicas similares, son incapaces de llegar a un acuerdo, mucho más difícil se presenta un acuerdo mundial.

-¿Quién gestionará los recursos? En estos momentos el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional son denostados por los países más pobres que los ven como instrumentos opresores de los países más ricos. Sería necesaria una organización internacional neutral, que distribuyera los fondos mediante subvenciones al desarrollo para proyectos concretos, evitando el despilfarro y el desvío de dinero para otros fines.

Considero, no obstante, que el impuesto no se debería limitar a los mercados de divisas, sino que se debería extender a todos los mercados de capitales. Ya en el artículo "Bolsa de Valores: un lugar donde jugar" analicé como la especulación ha desvirtuado completamente a las Bolsas de Valores, y al igual que la Tasa Tobin podría dar estabilidad a los mercados de divisas lo mismo sucedería con los mercados de capitales donde igualmente se observan fluctuaciones que poco tienen que ver con la variación real del valor de los activos.


* Aunque la estadística del Banco de Pagos de Basilea habla de trillones hay que recordar que: 1 billon americano = 1.000 millones, 1 trillon = 1 billon. Al estar las cifras en ingles y en dolares considero que está haciendo referencia al trillón americano.

lunes, 29 de diciembre de 2008

Estabilizadores automáticos: una razón de por qué lo peor esta por llegar

Vivimos tiempos convulsos, económicamente hablando. Oficialmente nos encontramos ante una recesión económica con todo lo que ello implica: aumento del paro, cierre de empresas, contracción del consumo... Sin embargo, todavía no hemos tocado fondo. Aunque el drama humano comienza a aparecer, todavía no se ha hecho del todo presente y ello gracias, en parte, a una figura que los economistas denominan “estabilizadores automáticos”.

Los estabilizadores automáticos son aquellas figuras que tratan de evitar, sin que el gobierno de turno deba adoptar ninguna medida de política fiscal concreta, crecimientos o recesiones demasiado pronunciadas. Un ejemplo clásico de estabilizador automático que trata de evitar un crecimiento demasiado rápido son los impuestos progresivos sobre los ingresos, como es el caso del Impuesto sobre la Renta (IRPF). Cuando la economía crece rápidamente se incrementan las ganancias. El IRPF detrae parte de esas ganancias y, al reducir la capacidad de consumo, teóricamente, se producirá un crecimiento menor, no tan pronunciado, de la economía.

Sin embargo, ahora nos encontramos ante la situación contraria, una recesión económica. Debemos buscar aquella figura que frene la recesión. Es clásico mencionar en este punto al subsidio por desempleo. Conforme crece el número de despidos y el cierre de empresas, si no existiera el subsidio de desempleo, los trabajadores se encontrarían que sólo podrían vivir con lo que tuvieran ahorrado, por lo que la contracción del consumo sería muy fuerte. El subsidio de desempleo garantiza al trabajador despedido una renta durante un tiempo, en España hasta dos años, en el cual va a poder mantener, en parte, su capacidad adquisitiva, de tal manera que el consumo no se resienta tan fuertemente.

Por tanto, el subsidio de desempleo y otras transferencias del Estado, como las ayudas a la dependencia, lo que están haciendo realmente es retrasar el momento en que la crisis realmente golpee con toda su potencia. El objetivo es que en ese tiempo que ganamos la economía pueda llegar a reflotar. Conforme vaya pasando el tiempo, la gente empezará a perder el derecho al subsidio por desempleo (el plazo de disfrute depende del tiempo trabajado anteriormente) y el consumo decaerá todavía más.

Frente a esta teoría, que podríamos considerar la más extendida, existen autores que consideran que los impuestos progresivos sobre las rentas pueden actuar como desestabilizadores automáticos. Consideran que un incremento del tipo impositivo produce una disminución de la renta disponible, un menor consumo y, por tanto, una menor producción. Además, el aumento de impuestos incentiva la elusión fiscal y, a determinados niveles, la sustitución de trabajo por ocio (con tipos superiores al 50% se puede pensar si más de la mitad de lo que gano se lo lleva el Estado ¿Por qué voy a trabajar?). Esta teoría tiene su reflejo en la denominada curva de Laffer, que relaciona el nivel de recaudación con el aumento del tipo impositivo. Como se puede observar hay un punto máximo (t2Y2) a partir del cual toda subida del tipo impositivo supone una disminución de la recaudación.

Juan Ramón Rallo, Director del Observatorio de Coyuntura Económica, va un poco más allá y directamente considera que las figuras de las que estamos hablando actúan siempre como desestabilizadores automáticos. Considera totalmente erróneo el punto de partida de los estabilizadores automáticos, es decir, es erróneo pensar que existe una relación positiva entre consumo y crecimiento, que cuando aumenta el consumo hay expansión y cuando decrece hay recesión. En su opinión, el error estriba en considerar que los ciudadanos consumen en función de su renta disponible presente, sin tener en cuenta que pueden pedir prestado, esperando obtener, dadas la situación de crecimiento de la economía dicha renta en el futuro. Considera que los impuestos al reducir la renta disponible “abocará a los ciudadanos al mercado de créditos, favoreciendo la expansión crediticia y el endeudamiento masivo que dará lugar a la crisis”.

Considero que no tiene en cuenta la diferencia entre créditos a corto y largo plazo. La mayor parte de créditos de consumo podemos considerarlos de corto plazo, en esta época de auge económico que hemos vivido, la financiación que proporcionaban los centros comerciales no solía ser superior a los doce meses. En estos casos, si bien el consumo lo realizábamos con cargo a nuestra renta futura, dicha renta futura era la que íbamos a obtener a un año vista, por lo tanto ya habría sufrido el efecto del IRPF, bien a través del mecanismo de las retenciones, bien mediante su autoliquidación en el mes de junio. Por tanto, hasta este punto, podemos afirmar que los estabilizadores automáticos funcionan normalmente.

Vamos a ver qué pasa con los créditos a plazo mayor de un año, principalmente deberíamos considerar aquí las adquisiciones de automóviles y de viviendas. Juan Ramón Rallo considera que los impuestos, al reducir nuestra renta disponible nos incitan a endeudarnos para poder consumir y, por ello, son desestabilizadores, sin embargo, las razones de dicho endeudamiento considero que son más psicológicas que favorecidas por los impuestos. Una persona racional se endeuda en función de su renta disponible y no se endeuda más allá de lo que puede pagar, por tanto hasta aquí los estabilizadores automáticos siguen siendo validos al reducir la renta disponible. El problema que se da en la sociedad actual es el de un consumismo muy acentuado. Si nos fijamos, aparte de la vivienda, el resto del endeudamiento de una persona en los últimos años, en general, es para bienes que no son de primera necesidad (coches, televisores con pantalla plana...). Además generalmente nos endeudamos porque queremos un modelo mejor que el que podríamos pagar por nosotros mismos. Aunque no hubieran impuestos, en etapas de crecimiento, donde se confía en un empleo estable, la gente seguiría comportándose conforme a este patrón, porque siempre vamos a querer algo mejor de lo que podemos conseguir con nuestra renta disponible actual. Al confiar que el flujo de entrada de dinero no va a variar, recurriremos al endeudamiento. Los impuestos lo único que hacen es frenar un poco dicho consumo al reducir la renta disponible y por tanto sus posibilidades de financiación, es decir, actúan como estabilizadores de la economía.

En conclusión, los estabilizadores automáticos son una primera barrera de defensa de la economía de un país. Son únicamente un instrumento para ganar tiempo mientras se adoptan otro tipo de medidas más eficaces para reactivar la economía.

jueves, 25 de diciembre de 2008

Adiós al Impuesto sobre Patrimonio

Hoy 25 de diciembre, cual regalo de Navidad, se ha publicado la Ley 04/2008 por la que se suprime el Impuesto sobre el Patrimonio. Bueno realmente el Impuesto sigue existiendo, pero se establece una bonificación del 100%, es decir, no se pagará nada. La cuestión que hay que plantearse es: ¿Era necesario suprimir este impuesto?

Actualmente parece que van contracorriente aquellas personas contrarias a la supresión de impuestos, ya que la corriente dominante, por lo menos hasta hace poco, era de reducción de impuestos, para incrementar la renta disponible de los ciudadanos y, de esta manera, mejorar su condición de vida.

¿Ayuda la supresión del Impuesto sobre Patrimonio a este fin? ¿Va a reducir la presión fiscal sobre los ciudadanos?

En mi opinión la respuesta no sólo es negativa sino que además puede llevar a producirse un efecto contrario.

La finalidad del sistema impositivo es la de dotar de recursos económicos al Estado para el cumplimiento de sus fines. Además, en los Estados modernos se pretende que la presión fiscal tenga en cuenta la capacidad económica de cada uno, es decir, que los más ricos paguen proporcionalmente más que los más pobres.

El Impuesto sobre el Patrimonio grava la riqueza acumulada, dejando unos mínimos exentos (la vivienda habitual, una determinada cantidad de dinero) que hacen que la gran mayoría de la población ni sepa que existe ese impuesto. Por tanto, en principio, podríamos considerar que es uno de los impuestos más progresivos, en cuanto que, únicamente lo pagan quienes más dinero tienen.

Se ha argumentado que este Impuesto grava en realidad las rentas de la clase media, yo precisaría clase media alta, pero eso es debido por un lado a las exenciones mal definidas por el impuesto y, por otro lado, a la ocultación de rentas a la Hacienda española mediante sociedades interpuestas y otros artificios. En el primer caso, se solucionaría con una buena regulación del impuesto y, en el segundo la solución es incrementar la lucha contra el fraude fiscal. Suprimir el Impuesto sobre el Patrimonio supone, en este sentido, una rendición ante las clases más pudientes, ya que, se reconoce que la sociedad es incapaz de hacerles cumplir con sus obligaciones fiscales.

Pero, como he mencionado al principio, el efecto de suprimir el impuesto puede incluso ser regresivo. El Impuesto sobre el Patrimonio gravaba a los que más tenían y era fuente de financiación de las Comunidades Autónomas a quienes estaba cedido totalmente. Las Comunidades Autónomas tienen un gasto anual igual o superior al que tenían antes de la supresión del impuesto, recordemos que en épocas de crisis se suele recomendar un incremento del gasto público para compensar el descenso en el consumo privado y, hasta ahora, ésta parece ser la política que está siguiendo nuestro gobierno y todas las Comunidades Autónomas. Por tanto, si se incrementan los gastos y se reducen los ingresos, ¿cómo van a poder pagar las Comunidades Autónomas dichos gastos?

Tienen dos opciones: endeudándose o incrementando otros impuestos y tasas. Hay que tener en cuenta que los únicos Impuestos directos, los que tienen en cuenta la capacidad económica de los ciudadanos, competencia de las Comunidades Autónomas son el Impuesto sobre Patrimonio y el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, este último ha sido prácticamente suprimido en varias Comunidades como Madrid o la Comunidad Valenciana. En cuanto al endeudamiento únicamente supone aplazar el pago mediante los impuestos que se cobren en el futuro.

La opción de incrementar otros impuestos y tasas hace que lo que antes pagaban unos pocos que tenían un nivel alto y medio-alto, de repente, va a ser pagado por todos los ciudadanos independientemente de su capacidad económica. De esta manera, en vez de reducir la presión fiscal sobre los ciudadanos se incrementa, bueno, para todos no, otra vez son los que tienen rentas más altas los que salen beneficiados con la medida.

Por último, se ha argumentado que la supresión de este Impuesto puede favorecer que personas con alto patrimonio vengan a residir a España, al ser un destino más atractivo quitando dicho impuesto. En este caso, la pérdida de recaudación producida por el Impuesto sobre el Patrimonio se vería compensada por una mayor recaudación en el Impuesto sobre la Renta de la Persona Físicas (IRPF). Esta teoría es la que llevó a la Comunidad de Madrid a plantear su paulatina supresión y, junto con la supresión del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, generó una pequeña guerra fiscal entre Comunidades Autónomas.

El argumento tiene lógica, aunque no se encuentra entre los motivos que argumenta el Gobierno para su supresión. El Gobierno únicamente se centra en la inyección de liquidez que supone para la economía. Sin embargo, las personas que se ahorran el Impuesto sobre el Patrimonio, no van a destinar todo el dinero ahorrado al consumo, dado que son gente con una riqueza elevada, tienen una tasa de ahorro muy superior a la de un trabajador normal. Por ejemplo, si un trabajador cobra 1.000 euros al mes, seguramente gastará la práctica totalidad de su salario a lo largo del mes. Una persona que cobra 6.000 euros al mes, en condiciones normales, podrá ahorrar parte de dicho salario. El porcentaje de ahorro será mayor cuanto mayor sea la renta que se gane. En consecuencia, el dinero que deja de recaudar el Estado, en vez de destinarse al consumo y a reactivar la economía, se destinará en un gran porcentaje a los productos financieros en los que se invierta dicho ahorro.

En conclusión, la supresión del Impuesto sobre el Patrimonio supone una pérdida evidente de progresividad en nuestro sistema tributario, ya que beneficia al grupo de población con mayores rentas, aunque no tiene porqué ser necesariamente una medida negativa desde un punto de vista económico.


Actualización 08/01/2009: En respuesta a una petición realizada en los comentarios hago una relación de las subidas de tasas e impuestos que vaya leyendo, si bien muchas pueden tener otros motivos distintos del de este artículo:

Subida del impuesto de matriculación de las motos en la misma Ley 4/2008 que suprimía el Impuesto sobre el Patrimonio. En la práctica, antes, las motos no tributaban porque se les aplicaba el baremo de los coches y al emitir mucho menos CO2 no pagaban nada. Ahora tienen su propio baremo establecido en el Art. 70 de la Ley de impuestos especiales.

domingo, 21 de diciembre de 2008

Unión Europea: ¿Un oligopolio fiscal?

Imaginemos un producto que únicamente es vendido por un número de empresas reducido que se reparten ese mercado. Además, se da la circunstancias de que si una de las empresas reduce el precio, el resto de empresas para no perder cuota de mercado lo reducirán también y si una de las empresas incrementa el precio el resto de las empresas no lo subirán para no perder clientes.

Un mercado como el descrito es conocido como oligopolio. Realmente, el ejemplo anterior es sólo uno de los modelos que existen de oligopolio, pero podemos considerarlo como la teoría general. El problema del oligopolio es que, en última instancia, el comportamiento del mercado depende de cómo esperan los productores que se comporten los consumidores. Este artículo trata de explicar por qué los sistemas fiscales mundiales, en especial los europeos, actúan como un oligopolio.

Generalmente, en mercados no maduros pueden producirse guerras de precios, sobre todo cuando el precio es el único factor con el que competir. En estos casos, como al bajar el precio una empresa lo baja la competencia, se observan continuas bajadas de precio, hasta que llegamos a un precio de equilibrio, que es aquel en que las empresas no pueden bajar más para no entrar en perdidas. Las empresas ven gradualmente reducido sus beneficios y los resultados de la guerra de precios son totalmente impredecibles.

En mercados más maduros, las empresas evitan la guerra de precios porque conocen que, al final, únicamente va a suponer una reducción de beneficios. Incluso, en ocasiones, pueden constituir los denominados Cárteles, asociación de todas las empresas de un sector para actuar conjuntamente repartiéndose los beneficios. Supone convertir un oligopolio en un monopolio. Por ejemplo, el Cártel de la OPEP con el petróleo. En los países occidentales, esta práctica se trata de evitar mediante una prolija regulación antimonopolística.

Si consideramos que el producto fiscal que ofrecen los países a las empresas para que se establezcan en su territorio es el Impuesto sobre Sociedades y que el precio de dicho producto es el tipo de gravamen, podemos observar que nos encontramos ante un mercado oligopolístico todavía no maduro.

Los diferentes países de la Unión Europea están rebajando sucesivamente, en los últimos años, el Impuesto sobre Sociedades de sus respectivos países, en un intento de atraer nuevas empresas. Si bien, Irlanda, reventó el mercado al establecer un tipo de gravamen del 12,5%. España ha intentado reducir, paulatinamente, el tipo de gravamen bajándolo de un 35% a un 30% y se plantea nuevas bajadas. De esta manera hemos llegado a un punto donde, según la empresa auditora y de asesoramiento KPMG, la media de tipos de la UE es inferior a la de otros continentes. No obstante, precisar que no habría que analizar sólo el tipo de gravamen sino también la base imponible. Porque si el tipo es muy grande, pero la base muy pequeña, el resultado podría ser inferior a tipos reducidos.

Vemos por tanto, que nos encontramos en una situación donde los Estados van reduciendo sus ingresos y que, con el paso del tiempo, los resultados no son siempre los esperados, tal y como predice la teoría del oligopolio.

Sin embargo, los Estados no son ajenos a este problema y ya, desde los años 80, existe en la Comunidad Europea un movimiento que pretende una armonización del Impuesto sobre Sociedades, si bien se centraban en armonizar la base imponible del impuesto, no haciendo referencia a los tipos. Hubieron intentos fallidos como la propuesta de la Comisión de 1984, sobre la compensación de pérdidas de las empresas, o la propuesta de la Comisión de 1989, sobre armonización de las reglas de determinación de las bases imponibles del Impuesto. Sin embargo, también se produjeron ciertos éxitos, sobre todo en materias que afectaban a varios Estados:

-Directiva 90/435/CEE: relativas a las relaciones matriz-filial.

-Directiva 90/434/CEE: sobre los regímenes de fusiones, escisiones, aportaciones de activos y canje de acciones, que dio lugar a la regulación del actual régimen especial del Impuesto sobre Sociedades.

-Directiva 48/2003/CEE sobre los rendimientos del ahorro: directiva que ha sufrido un largo proceso de negociación que no ha satisfecho totalmente a nadie. Muestra lo reacios que son los países, todavía, ante estas negociaciones.

Por lo tanto, podemos hacer dos reflexiones:

  1. La Unión Europea no es todavía consciente que sucesivas rebajas de impuestos, a largo plazo, únicamente van a reducir los ingresos pero no mejorarán la inversión. Conforme los países vayan bajando los tipos, las empresas se irán trasladando de unos a otros.

  2. Al no ser plenamente consciente de encontrarse ante un mercado oligopolístico todavía no esta preparada para regular un impuesto único para toda la Unión pasando de ser un oligopolio a ser un monopolio.

Muchos considerarán positiva la situación actual de bajada sucesiva del Impuesto sobre Sociedades, al considerar que toda bajada de impuestos es beneficiosa. Sin embargo, al no ir acompañada de una similar disminución del gasto por parte de los Estados, hacen que dicha reducción en la recaudación se intente solventar mediante la recaudación a través de otros impuestos, generalmente a través de una mayor recaudación del IVA, al incrementarse el consumo. En última instancia, se traslada la presión fiscal al consumidor, al ciudadano de a pie, por lo que estas medidas pueden llegar a tener un cierto carácter regresivo dentro del sistema fiscal en su conjunto.

domingo, 14 de diciembre de 2008

SICAV: ¿Un paraíso fiscal en España?

SICAV o SIMCAV, son las siglas de las sociedades de inversión mobiliaria de capital variable. En los años 50 se buscó la fórmula para que las familias y pequeños ahorradores pudieran acceder a un asesoramiento profesional de sus inversiones en bolsa con el fin de aumentar la inversión por este medio. De este modo nacen las SICAV, sociedades que agrupan a un colectivo de pequeños ahorradores que desean invertir en Bolsa. Las SICAV están gestionadas por profesionales del sector que deciden qué inversiones realizar y cuáles no.

Como se puede observar, la idea que las origina era positiva, se pretendía extender un servicio del que antes sólo disponían unos pocos al resto de la población. Sin embargo, todo el mecanismo acabará desvirtuándose con el tratamiento fiscal que se dará a estas sociedades: las SICAV tributan al 1%. En fechas recientes esto ha hecho que las grandes fortunas en España se planteen ¿Por qué tributar como persona física, con un mínimo del 15%, o como una sociedad normal, con un mínimo del 25%, si puedo tributar como SICAV al 1%?. Esto ha producido la perversión de estas sociedades y su uso con fines distintos del originario, tal y como desarrollaré a continuación.

Las SICAV exigen, tanto cuando se constituyen como posteriormente, un mínimo de 100 accionistas que fue el requisito con el que se pretendía garantizar que fueran instrumentos de inversión para un colectivo de gente. Este era el gran impedimento para las grandes fortunas de España, ya que si constituían una SICAV para gestionar su patrimonio debían de compartir dicha sociedad con 99 personas más, como mínimo. Alguien pensó que para solventar este problema lo único que había que hacer es que esas 99 personas fueran gente de confianza, o mejor aun, que sólo tuvieran una acción de manera que su participación fuera simbólica pero que formalmente se cumpliera el requisito de los 100 accionistas. Nacen así los 99 mariachis, cuya denominación se debe a que bailan y cantan al son del inversor principal.

Como lógicamente el inversor con una gran fortuna, el capital mínimo es de 2.400.000 euros, no tenía 99 personas de confianza, los bancos y asesorías pronto decidieron prestar un servicio más: ceder a su propio personal para hacer de mariachis, muchas veces sin el consentimiento de la propia persona como veremos más adelante. De está manera nos encontramos con una miríada de sociedades donde por ejemplo un inversor tiene 1.999.901 acciones y 99 inversores tienen una sola acción.

Cuando se detecta está situación por la Agencia Tributaria, se empieza a investigar por la Inspección de Hacienda a las SICAV, descubriendo todo el montaje que había detrás. El importe que estaban moviendo estas grandes fortunas, según la Asociación de Inspectores de Hacienda, era de alrededor de 6.000.000.000 de euros.

La Inspección de Hacienda consideraba que los mariachis no podían calificarse como accionistas reales y que por tanto al haber un único inversor debían tributar como una sociedad normal al 35%. Como se puede observar la diferencia en el tratamiento fiscal era significativa.

Las actas de la inspección (más de 300 sociedades investigadas) lógicamente fueron recurridas ante los Tribunales Económico Administrativos. La resolución de estos recursos resulta lo suficientemente sorprendente para considerar la existencia de presiones, recuérdese la cantidad de dinero que estaba en juego. Voy a mencionar únicamente dos puntos de la Resolución de 22 de Noviembre de 2007 del TEAC, que confirma la Resolución del TEAR de Canarias, sobre esta materia.

La Resolución del TEAC da la razón a la SICAV por un motivo formal: considera que la Inspección de Hacienda no es competente para quitar la calificación de SICAV a efectos fiscales a estas sociedades, el argumento es que se hay que aplicar una regulación no fiscal cuyo control está encomendado a otro órgano (la Comisión Nacional del Mercado de Valores). Como principal objeción mencionar que la Audiencia Nacional en Sentencia de 5 de diciembre de 2006 sí consideraba a la Inspección competente. El TEAC, aunque se denomina Tribunal Económico Administrativo Central es un órgano administrativo dependiente del Ministerio de Hacienda y por tanto en principio tiene rango inferior a la Audiencia Nacional.

Por otro lado, considerar que la Inspección no puede calificar hechos en base a normas no fiscales significaría paralizar sus actuaciones en todos los casos de simulaciones: piénsese en donaciones encubiertas como compraventas, sociedades ficticias, fusiones mercantiles por motivos fiscales... En todos estos supuestos la Inspección aplica normativa no tributaria para calificar las operaciones correctamente, aplicación totalmente aceptada por los agentes económicos y reconocida por los Tribunales de Justicia.

Aunque la Resolución del TEAC desestima por un motivo formal cae en el error de intentar justificarse entrando en el fondo del asunto. Para justificar que los mariachis eran accionistas reales dice, en su fundamento de derecho decimotercero, que de 20 accionistas que fueron preguntados por la inspección sólo 9 no dieron nunca la orden de compra de acciones, o sea que se les puso en la posición de accionista sin saberlo. En vez de considerar esto una prueba irrefutable de la simulación que se estaba realizando, lo utiliza para argumentar que la mayoría sí que eran accionistas y por tanto está mal calificada por parte de la Inspección.

Además de esta Resolución del TEAC, y para frenar, o por lo menos dificultar, futuras actuaciones de la Agencia Tributaria, se modifica la Ley de tal manera que si la Inspección de Hacienda quiere actuar debe solicitar, previamente, a la CNMV que revoque la condición de SICAV de las sociedades. Recordemos que la CNMV durante estos años ignoró totalmente sus funciones de control y permitió la existencia de estas sociedades sin hacer absolutamente nada.

Para concluir, una muestra evidente de cómo fue utilizado este instrumento por las grandes fortunas es su drástica reducción en el año 2006, año donde la Audiencia Nacional da la razón a la Inspección de Hacienda y el tema de las SICAV aparece continuamente en la prensa. Aunque posteriormente se dictó la sentencia del TEAC que se ha comentado, donde se daba la razón a las SICAV, el riesgo a que dichas sociedades fueran nuevamente objeto de control parece ser excesivo y se ha preferido trasladar las inversiones hacia otros instrumentos menos “peligrosos”.


Ruta: Estadísticas de las empresas/Compañias cotizadas/Empresas cotizadas


Actualización a 30/12/2008: En el periódico "El Levante" se publica una noticia en la que se nombran varias de las fortunas valencianas que gestionan parte de su patrimonio mediante una SICAV. Pongo el enlace para poner nombres y apellidos a algunos de estos casos:

La estafa de Madoff afecta a una veintena de SICAV de inversores valencianos.



domingo, 7 de diciembre de 2008

Bolsa de Valores: un lugar donde jugar.

Las Bolsas de Valores nacieron ante la necesidad de un punto de encuentro entre quienes deseaban invertir sus ahorros y aquellos otros necesitados de financiación. Sin embargo, en teoría, cumplen con otras funciones fundamentales como dotar de liquidez a la inversión, favorecen una asignación eficiente de los recursos y constituyen un buen método de valoración de instrumentos financieros.

No obstante, la incapacidad de la Bolsa para asignar eficientemente los recursos y realizar una buena valoración de activos son una de las principales causas de la crisis bursátil actual.

La grieta estructural que hace temblar todo el sistema es que el precio de un valor en la Bolsa de Valores no significa nada. Dicho precio puede llegar a ser totalmente independiente de los métodos más importantes que existen para ver el valor de una empresa: el valor de los activos, el valor de los beneficios que genera la empresa o el valor de los flujos de caja de la empresa. Esta desconexión entre el precio real y el precio de bolsa se puede observar claramente en el hecho de que durante un par de días Volswagen tenían un valor superior en bolsa que todo el IBEX35 junto, es decir que valía más que la suma de los valores del Santander, el BBVA, Telefónica... Lo cual es evidente que no tiene ningún sentido.

“Eso no puede ser, nadie jugaría su dinero en un mercado de ese tipo” Me diréis.

Para ver cómo hemos llegado a esta situación hay que examinar qué técnicas se analizan para determinar el precio que van a tener las acciones. Hay dos método o técnicas fundamentales:

  • El Análisis Técnico: a grandes rasgos este análisis pretende determinar cual va a ser el valor de una acción u otro instrumento financiero mediante el uso de gráficas y su análisis mediante modelos matemáticos. Parte de la premisa de que el precio de una acción en bolsa ya ha tenido en cuenta todos los aspectos que pueden condicionarlo (beneficios futuros, movimientos políticos, plusvalías latentes, expectativas de los compradores...). Esta premisa, por si sola muestra claramente la desconexión entre el precio real y el precio en Bolsa de una acción. De hecho, a este análisis le es indiferente el precio real de la acción, lo que pretende mediante el estudio de las gráficas es descubrir la tendencia actual del mercado y predecir mediante sus modelos matemáticos si el precio seguirá subiendo o bajará, cuáles son sus máximos y sus mínimos.

  • El Análisis Fundamental: este análisis pretende determinar el precio real de una acción. Sus inconvenientes: es imposible manejar toda la información necesaria para valorar una empresa (piénsese por ejemplo como ENDESA sufrió una OPA casi por el doble de su valor en Bolsa lo que implica que su valor real era muy superior a su valor de cotización o por ejemplo cómo es prácticamente imposible determinar el valor real de los edificios que tiene el Banco Santander y que tiene contabilizados por el valor de adquisición de hace 50 años), por otro lado se debe tener en cuenta que los precios se mueven no sólo por el valor real sino también por las expectativas, concepto difícil de medir por esta teoría.
Podría pensarse que esta segunda teoría es mucho mejor que la primera porque intenta aproximarse al valor real de la acción, a pesar de sus limitaciones. Pero lo sorprendente es que no sólo no es mejor sino que sus predicciones sobre los cambios de tendencias llegan a ser peores en muchos casos.

Un ejemplo que pone de manifiesto la eficacia de ambas teorías es la clásica historia del chimpancé y los dardos de Malkiel. Malkiel, profesor de economía de Princeton, teorizó que un mono tirando dardos sobre la página de valores del Wall Street Journal no haría peores inversiones que un profesional. En 1988 el Wall Street Journal recogió el desafío y realizó una competición entre sus trabajadores que tiraban los dardos para elegir los valores, haciendo el papel del mono, y 4 profesionales que invertían utilizando las técnicas clásicas. El resultado fue que ganaron los profesionales, pero lo sorprendente es que de 100 veces en 39 ganaron los “monos” un porcentaje demasiado cercano al 50%, que supondría un resultado aleatorio, para que los profesionales salieran del asunto dignamente.

Considero que la Bolsa ya no es un mercado donde se compre un producto por lo que vale, ya no es una Bolsa de Valores, es una Bolsa Especulativa. Lo que cotiza en Bolsa no es el valor de una empresa, lo que se paga es la expectativa de que suba el precio.

¿Qué consecuencias podemos esperar de una Bolsa Especulativa? La principal consecuencia es que la Bolsa vive desconectada de la realidad, puede tener crecimientos totalmente desproporcionados, y bajadas igualmente desproporcionadas, respecto a la economía que la soporta. Por otro lado, los inversores invierten en algo que no saben qué es, qué vale realmente o qué ingresos les producirá. Ello conduce a que los inversores no son conscientes del riesgo real de su inversión, de hecho es prácticamente imposible realizar una composición exacta del riesgo de una inversión.

¿Cómo hemos llegado a esta situación? En mi opinión la respuesta se encuentra en la búsqueda de ganancias a muy corto plazo. La sociedad se ha acostumbrado a que en la Bolsa se pueden tener ganancias muy rápidas en muy pocos días. En el año 2006 el IBEX35 se incrementó un 31,14% cuando la economía española creció un 3,8% lo que muestra la desconexión que existe entre la Bolsa y la realidad económica.

Políticamente se ha propiciado también la especulación reduciendo la tributación de las ganancias en Bolsa, mediante la tributación prácticamente nula de las Sociedades y Fondos de Inversión, y en el caso de las personas físicas minorando la tributación cuando las ganancias se generan a corto plazo.

En conclusión, estamos ante una sociedad que busca el dinero fácil y rápido y durante unos años la Bolsa ha sido la respuesta a esta búsqueda. Sin embargo, muchos de los que invirtieron en Bolsa no eran conscientes del riesgo que corrían y a los que sí lo eran les venció la avaricia de mayores ganancias. Las soluciones para frenar esta ola especuladora son complejas, y algunas de las que considero más adecuadas las trataré en próximos artículos.