lunes, 4 de febrero de 2013

Desmontando mitos sobre la Comunidad Valenciana: el origen del déficit

En los últimos tiempos parece que toda noticia relativa a la Comunidad Valenciana es una noticia relativa al despilfarro. Sin embargo, como suele suceder, cuando bajamos a analizar los datos reales descubrimos que, sin negar que se pueden haber adoptado decisiones de inversión nefastas, los problemas de dicha Comunidad no tienen su origen en estas decisiones sino que tienen un arraigo mucho más profundo como es el injusto reparto que realiza el sistema de financiación estatal con esta Comunidad.

Vamos a intentar justificar esta afirmación con datos. Para ello nos vamos a basar sobre todo en el magnífico estudio “La Financiación Pública dela Comunidad Valenciana y sus consecuencias económicas” que se realizó por la Asociación Valenciana de Empresarios.

El punto de partida es analizar lo que recibe cada comunidad del Estado por habitante. En el siguiente gráfico podemos ver que la Comunidad Valenciana es la penúltima, únicamente seguida de Baleares con un euro menos por habitante.

Según el INE, la Comunidad Valenciana tiene aproximadamente 5 millones de habitantes, por lo que si tuviera la financiación media de las Comunidades Autónomas, estaría disfrutando de más de 1.000 millones de euros de financiación adicional al año y si tuviera la financiación de Castilla y León, Extremadura, La Rioja o Cantabria se encontraría casi en una situación de superávit.

¿Está justificada esa diferencia en el financiación que recibe la Comunidad Valenciana?

Se podría pensar que la menor financiación es para compensar un gasto desproporcionado por parte de la Comunidad Valenciana, sin embargo, en el siguiente gráfico veremos que la Comunidad Valenciana es la que tiene el gasto por habitante más reducido de todas las Comunidades Autónomas.


Otra argumentación sería que la Comunidad Valenciana tenga una presión fiscal inferior a la media del resto de comunidades y por ello reciba menos a cambio. Sin embargo, el siguiente cuadro contradice dicha hipótesis, situando la presión fiscal por encima de la media.

De hecho es la cuarta más elevada tras Madrid, Cantabria y Andalucía. De esta forma tenemos, que los valencianos, aunque pagan más que la media son los que menos reciben del Estado.

Podríamos pensar en la existencia de un sector público excesivamente grande en comparación con nuestro entorno, de tal modo que debiera realizarse un ajuste sobre el mismo. Nuevamente los datos desmienten esta teoría. La Comunidad Valenciana es junto con País Vasco, Cataluña y Madrid la comunidad con un sector público más reducido de España.

Si nos fijamos en el número de funcionarios, también en este caso los salarios pagados en la Comunidad Valenciana a funcionarios respecto de la masa salarial total es de las más reducidas de España.


De esta forma llegamos a la extraña situación en la que la Comunidad Valenciana es la única comunidad que teniendo una renta per capita inferior a la media tiene una balanza fiscal negativa, es decir, aun teniendo una renta inferior a la media aporta dinero que va a parar a comunidades con rentas per capita superiores a la media.

Es evidente, por tanto, que la situación de déficit de la Comunidad Valenciana no tiene su origen en estos momentos en la existencia de un despilfarro actual por parte de los políticos o de la sociedad ni en una mala gestión de los recursos. Dicha situación de déficit se debe fundamentalmente a un sistema de financiación injusto y mal diseñado donde se está recibiendo una financiación muy inferior a la que debiera ser procedente en función de la renta per capita y el nivel de prestación de servicios existentes.

3 comentarios:

  1. No hay nada como tener datos para ser objetivo.
    Gracias.

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  2. Excelente artículo y muy bien explicado para conocer mejor en que facetas podemos mejorar para dar mejores servicios a la comunidad ya que para eso trabajamos día a día, muy útil

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